Basura que inspira, que suena y que resiste


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Por Ma. Eugenia Lunad Rocha (Adscripta del Área de Comunicación del Museo de Antropología)
El 21 de septiembre para todos asomó la primavera y el Museo de Antropología de la UNC inauguró su primera Feria de la Basura “Flores si, basura no”. Un espacio de encuentro, música, propuestas creativas y alternativas, producciones, invitados a compartir y a multiplicar experiencias.
En una radio abierta, hubo lugar para algunos diálogos y entrevistas. El problema de la basura en Córdoba no es nuevo. Silvia Kowalczuk una de las organizadoras del evento señaló que debemos “pensar si es justo o no que haya zonas de sacrificio y que haya ciudades destinadas a eso, mientras ni siquiera nos enteramos qué pasa con nuestra basura”. Algunas de las ideas inspiradoras de la Feria tienen que ver con pensar qué hacemos con la basura de la casa, del barrio, con aquello que consumimos, que necesitamos o no y lo que puede ser útil para otros.
Este es un museo universitario -puntualizó Silvia- y, por lo tanto, debe “pensar cuál es el rol de la Universidad en las cuestiones sociales, si tiene que ocuparse de defender cuestiones sociales o cuestiones corporativas”, apuntó aludiendo a diversos informes realizados desde diferentes espacios universitarios sobre el conflicto de SantaMaríaSinBasura, dando pie a un proyecto de Tesis desarrollado.
“Estamos en una Universidad Pública y la Facultad tiene que formar profesionales comprometidos con los problemas de la sociedad”, retomó Franco, egresado de la Facultad de Arquitectura y Diseño Industrial (FAUDI). “La idea fue buscar un problema real y tratar de resolverlo, no sé si lo logramos, pero lo intentamos”, indicó el arquitecto Franco Fara que junto a Sofía Francucci propusieron una estrategia de saneamiento de residuos sólidos urbanos para la ciudad de San Francisco considerando un circuito de reutilización de residuos para reciclar y de depósito final. “La idea es recuperar lo más posible para evitar el depósito final”, detalló Franco. Consiste en módulos diseñados para espacios públicos que, luego, serían trasladados a una planta de procesamiento donde la materia prima pueda ser reutilizada. “La idea es reincorporar la materia prima en el proceso productivo, que no quede en algo que reciclamos sin saber qué hacer”, remarcó el arquitecto.
No es casual que los enterramientos se pretendan instalar lejos de las ciudades. “Si nosotros no vemos el problema lo ignoramos, entonces la idea es traer el problema, mostrarlo y enfrentarlo”, subrayó el arquitecto, ya que la intención es que los módulos estén visibles en plazas y cerca de las escuelas para, además, trabajar propuestas educativas sumando nuevos actores.
Otros de los protagonistas de la Feria fueron Kike Bogni, Carmen y Nacha Merchán de Basurilandia Acción, que compartieron la iniciativa que desarrollan en Unquillo: “Hace 3 años participamos en los Corsos de Unquillo para el concurso de disfraces grupales e invitamos a todos los vecinos a armarse un disfraz con materiales descartados y ganamos el primer premio” contó Kike. Además, explicó: “La basura es el quinto negocio mundial, en países que han podido realizarlo claramente tienen un negocio a favor, en otros casos esta tercerizado, pero acá seguimos con la idea de que la basura tiene que ver con la miseria, la pobreza, con algo que está sucio y no sirve”.
Es por ello que promueven la clasificación de materiales y el valor que cobran diferenciados. “Separar lo orgánico de lo inorgánico ese es el principio: dos tachitos”, agregó Carmen, “uno con lo orgánico que va a la pacha de nuevo y después lo otro” (papel, cartón, PET -Tereftalato de polietileno-, nylon, envases, frascos, botellas de aceite). “Creemos que las botellas tienen que volver al mercado a ser PET, a ser botella, de nuevo”, enfatizó y que el “Estado tiene que hacer su parte a través de la Ley de Envases que tenemos que discutir”, completó.
Desde el colectivo Basurilandia “reconsideramos los materiales y las emociones a la hora de pensar cómo transformar los materiales que otros descartan para darle vida útil”, sumó Nacha quien nos invita a ejercer el consumo responsable y saludable pero además a “pensar qué cosas nos hacen felices, cómo jugamos, con qué nos divertimos”.
La feria se vistió de colores, saberes y se habló de materiales, de recursos, de objetos resignificando y cargando de sentidos a la palabra basura. “Cuando empezás a dividir los materiales te das cuenta que no son residuos sino que son materias primas”, contó el Diseñador Industrial Joaquín Doffo. “Buscando material llegué a trabajar con PET, los envases urbanos y me convertí en botellero” dijo acerca de sus inicios y reveló: “Lo que estoy usando es la pieza de abajo, la base de la botella, que son 5 puntas estrelladas y genero tramas tridimensionales”. “Es una pieza industrial de moldes perfectos que donde lo único que no se pensó es qué se iba hacer cuando no funcionara más”, cuestionó.
Además, el diseñador demostró que es posible pensar de otra manera y concebir la basura como materia prima.

Diciendo y tejiendo

Por otro lado, también estuvieron el grupo de mujeres representando la editorial cartonera El Aromito que trabajan hace más de 6 años en el Espacio de Memoria del Campo de la Ribera.
“Sentimos que nos hemos rescatado a nosotras mismas en muchos sentidos, hemos encontrado compañeras, amigas, un lugar que nos contiene”, comentó Fany acerca del grupo y del potencial de las mujeres cuando se unen. Es que además de publicar el libro “Caminando con nuestras historias” en sus dos ediciones, las chicas no se quedan quietas: Reciclan ropa en desuso y la transforman en nuevas prendas y, además, tejen con bolsas de nylon. “Todo esto surgió del taller, de conversar y sentirnos útil de alguna forma”, expresó Fany y explicó: “Hemos sido estigmatizadas como amas de casa, esposas, madres, pero no se nos ve como mujeres, con todo lo que representa una mujer, y, a través de este taller nos hemos ido empoderando”. Sobre esto, Laura Consolini agregó que comenzaron tejiendo con material reciclado. “Nos llamó la atención la idea esto de tejer a crochet con bolsas de nylon y de dónde íbamos a sacar el material, si se podía tejer con cualquier bolsa”, aseguró, pero el trabajo colectivo es tenaz. “Empezamos a aprender a tejer, con más o menos experiencia fuimos agarrándole la mano y creando”, continuó.
La propuesta era ayudar. Nació la idea de tejer con bolsas un toldo para una escuela que hay en el barrio “para que los chicos tengan sombra y además de ser un proyecto de tejedoras, a nosotras nos gusta como mujeres, este es un taller abierto donde podés compartís mates, criollos, charlas”, comentó Alicia Argentina Guerrero. Y Micaela Elizabeth Luna lo confirmó emocionada: “En el sitio encontré amigas que no tenía”. “Esto lo hacemos por convicción, porque nos gusta ayudar y ser importantes para la sociedad”, concluyó, Alicia.

La Universidad y el negocio de la basura

Otro de los disparadores de la Feria fue la radicación de un megabasural a cielo abierto en el barrio Villa Parque Santa Ana -departamento Santa María- entre Córdoba y Alta Gracia. Donde Cormecor S.A., conformado por la Municipalidad de Córdoba, 9 municipios, una comuna y Surbac pretende instalar el enterramiento desde 2016, año en que comenzó la resistencia del colectivo de vecinos “Santa María sin Basura”.
Inés, una de las vecinas, relató que a raíz de la noticia, el barrio comenzó a organizarse para reciclar, reducir y reutilizar. “Decidimos arrancar por nuestro pueblo, por casa, lo primero que se hizo fue separar en origen”, relató. Y dio detalles: “Con los orgánicos de las casas hacemos compostaje que nos sirve como abono de nuestras plantas, de nuestras quintas, y además, para reducir lo que sacamos de orgánico a la calle. Y lo que es inorgánico, va a los ecoladrillos”.
La propuesta es dar el ejemplo y contagiar. “Que Santa Ana se convierta en una muestra de lo que se puede hacer tomando conciencia que pequeñas acciones ayudan a que haya un tratamiento mucho más responsable de residuos urbanos”, reflexionó Ana.
Para radicar un basural la ley provincial requiere una Evaluación de Impacto Ambiental (EIA). En este caso, la consultora privada Geoambiental realizó el estudio por pedido de la firma Cormecor S. A.
Frente a tal situación, “450 vecinos firmaron un amparo colectivo en contra de la instalación a menos de 10 cuadras de nuestro pueblo y ese proceso judicial ha estado viciado de irregularidades y arbitrariedades”, comenzó explicando Magdalena Schibli, vecina y portavoz de la lucha.
En julio de este año la Cámara Contencioso Administrativo de Primera Nominación instó a la Universidad Nacional de Córdoba a que analice -en un plazo de 10 días- el contenido del estudio de impacto ambiental presentado por Cormecor. Y que determine acerca de las objeciones planteadas por los amparistas. La UNC manifestó, entonces, que el informe iba a ser respondido conjuntamente por el Departamento de Química Industrial y Aplicada de la Facultad de Ciencias Exactas (FCEFyN) y por la Facultad Regional Córdoba de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN).
No obstante, se sabe que el Secretario de Ambiente provincial es Javier Britch, quien a su vez, es codirector del Centro de Investigación y Transferencia en Ingeniería Química Ambiental (Ciqa) de la UTN.
“Fuimos encontrando irregularidades en este proceso porque quien respondió en nombre de la UTN fue el Ingeniero Héctor Macaño que es el director del Ciqa, un instituto de la UTN, co dirigido por Javier Britch”, detalló Magdalena y reveló: “Se está evaluando solo”. Y además, “el Ciqa también participó en el estudio de impacto ambiental que presentó Cormecor”, reclamó. “Estamos denunciando este entramado de vínculos que existen para cubrir este negocio que es el negocio de la basura”, sentenció Magdalena.
La UNC desde sus diversas facultades forma profesionales capaces de intervenir -a través de sus equipos técnicos y académicos- en la realización de un estudio de impacto ambiental de manera interdisciplinaria y los vecinos de Santa María están reclamando que se consideren otras voces especializadas porque un estudio de esta complejidad requiere un abordaje integral y serio.
Frente a ello, el Departamento de Antropología de la Facultad de Filosofía y Humanidades se pronunció ante el Consejo Superior en desacuerdo con el estudio de impacto ambiental realizado por Cormecor S.A., manifestando que el “estudio es inadmisible, metodológicamente inconsistente, que presenta opiniones tendenciosas y que no está asegurado científicamente”, detalló Magdalena Schibli.
Al respecto, Virginia, otra vecina autoconvocada expresó que cada municipio tiene que hacerse responsable de su basura porque “es injusto tirarle la basura al otro, pero además es injusto cómo se vienen haciendo las cosas”.
“La Universidad es diversa, la Universidad dice cosas distintas y esto es una prueba de eso: Estar acá, en un espacio universitario”, cerró Magdalena.
La Primera Feria de la Basura cerró con música de la Orquesta de Objetos un grupo de 4 músicos que convierten cajones, lámparas, resortes, llantas, etc, en instrumentos musicales rescatando sonidos y objetos cuyo destino sería la basura. Y que en cambio esa noche, su destino fue el arte, la belleza y en alguna medida, la esperanza, para quienes pudimos compartirlo.