“El desierto es una manera de entender la vida”

Leticia Katzer, antropóloga e investigadora del CONICET, dictará el curso de Doctorado “Etnografías colaborativas y (pos)colonialismo: dispositivos narrativos y devenires “comunes”, en la Facultad de Filosofía y Humanidades. En ese marco, se proyectará también su documental “Nómadas. La búsqueda compartida” que sigue itinerarios “camperos” en el departamento de Lavalle para captar, en ese desierto, las formas de vida nativas Huarpes. Será el 10 de abril a las 18h, en el Auditorio Hugo Chavez.

“La perspectiva que propongo sobre los desiertos tiene una doble inspiración. Una inspiración etnográfica, porque trato de comunicar el desierto tal como se vive en el lugar, con todo lo aprendido durante tantos años de trabajo ahí. Y una inspiración filosófica, porque deconstruye el concepto moderno colonizador de desierto que lo opone a los oasis o a las ciudades”, explica Katzer.

La investigadora añade que la modernidad, en tanto cultura, en tanto sistema metafísico y epistémico, concibió a los desiertos como algo vacío de vida, como lo no-colonizado en el sentido de lo no cultivado, lo no-urbanizado, no-gubernamentalizado, entonces estos espacios donde no hay concentración de personas fueron calificados como espacios vacíos de vida. “Y este concepto es el que heredó la misma Antropología y lo impugnó para no hablar más de desierto, de ‘conquista del desierto’, porque ahí hay vida, hay pueblos originarios. En realidad, hay que hablar de desierto, pero desde una perspectiva que invite a interpretarlo de otra manera, valorar el desierto en su cualidad de vida. Los desiertos están llenos de vida, pero son otras formas de expresión de lo viviente”, señala Katzer.

El trabajo de a investigadora se lleva adelante desde la perspectiva de la etnografía compartida. “Una forma de construcción conjunta de saberes, de un plan de acción conjunto y una preocupación pública común. Es decir, el compromiso social no solamente se centra en la producción de conocimiento, en el aspecto cognitivo, sino que implica un compromiso social no estrictamente académico, que nos lleva a la dimensión de la sensibilidad y a la dimensión política del proceso etnográfico”, explica.

Nómadas

El documental “Nómadas. La búsqueda compartida”, de Leticia Katzer y Agustín Samprón, muestra una particular forma de relación entre la academia y el campo, a través de los personajes de la etnógrafa que encarna Katzer, y el nativo Huarpe, Lago Fernandez Guaquinchay.

Ellxs son quienes inician la “búsqueda compartida” de personajes, lugares y formas de sociabilidad, trabajo y residencia locales de la vida nómade, desde las memorias de las personas.

El registro del documental sigue los itinerarios “camperos” con un recorrido de más de 2000 km en toda la extensión del secano del departamento de Lavalle, con la visita de diferentes parajes y puestos de los más alejados. Así, la película busca captar las formas de vida nativas Huarpes desde sus rutinas más significativas y menos visibles y conocidas ante los ojos foráneos, como son todas aquellas prácticas que vinculan al secano con las formas de vida nómades, con la evocación religiosa de los caciques antiguos, los espectros del pasado, y las propias prácticas indígenas que se mantienen vivas.

La investigadora explica que el nombre del documental surgió debido a cómo se sintieron durante el trabajo. “Es la forma en que nos vimos quienes participamos en el documental, en el sentido de caminar, de recorrer huellas, de corrernos de los lugares de origen. Fue una búsqueda de lugares y huellas que la gente del lugar empezó a mostrar como significativos”.

Pensar de manera desértica

“La cultura moderna estabilizó el sedentario. Cuando la ciencia y el Estado clasifican y organizan la diversidad viviente lo hacen de acuerdo a parámetros sedentarios y esto se traduce en maneras de practicar la ciencia y la etnografía. Por eso mi esfuerzo siempre ha estado en visibilizar el nómade y el nomadirmo como un lugar de enunciación, como una manera de entender el mundo, los mundos y la diversidad y la misma práctica científica”, señala Katzer.

“Las pautas con las que el Estado reconoce a los pueblos indígenas son sedentarias, la ley dice que el pueblo para ser reconocido debe radicarse en el lugar, el síndrome de radicación excluye toda posibilidad de movilidad y no hay en el mundo, salvo en algunos casos de Asia, reconocimiento de las prácticas nómades. En nuestro país, cuando las poblaciones vivían con una modalidad nómada sus territorios fueron clasificados como vacíos. Los nómades no habitan bajo las lógicas de la propiedad y por esto no tienen reconocimiento técnico jurídico, pero tampoco lo tienen porque no hay un lenguaje disponible para poder darle visibilidad”.

Para la antropóloga el desierto es una manera de estar en el mundo. “Uno puede pensar de manera desértica una selva, un monte, porque desierto no se lo define en un sentido geográfico sino en un sentido político. El llamado es a pensar de manera desértica y poner en valor el nomadismo, la dispersión, el no radicarse; y un sistema de pensamiento, un lugar de enunciación y una manera de entender la vida”, dice y agrega: “El espíritu del documental es contribuir a despojar al secano de Lavalle de los prejuicios y visibilizar la riqueza cultural y ecológica que lo caracteriza, dando cuenta de que el ‘desierto’ es vida, es diversidad, y de que el nomadismo, lejos de haber desaparecido, se mantiene vivo, de una manera diferente”.

“Nómadas. La búsqueda compartida” se proyectará el 10 de abril a las 18h, en el Auditorio Hugo Chavez.

Texto: Eliana Piemonte – Área de Comunicación – Museo de Antropologías de la UNC.

Foto: Gentileza de la investigadora.

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